En la ciudad de la furia.

Tres de bodas

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Ayer asistí al casamiento de una prima, en un campo muy bonito y no tan lejos, lleno de gente con doble apellido, botox y autos importados. Tres consideraciones:

1) Inversión. ¿Para qué demonios gastan $50.000 sólo en la fiesta después de la Iglesia (después del civil también hubo una recepción, no incluida en este precio) si se van a divorciar dentro de 5 a 7 años? Tíldenme de mal bicho, pero es cierto en la mayoría de los casos. Casarse es como una inversión de super riesgo, solo que las variables exógenas no son los comportamientos del Estado sino los hijos y amantes.

2) Imbéciles. Desde En la ciudad… le decimos no al orden de mesa y sí a que cada uno se siente con quien quiera. Un casamiento o cumpleaños más sentado al lado de mi primo E. y prendo fuego todo.

3) Problema. Tengo primas que son hermosas, inteligentísimas y super simpáticas. ¿Por qué justo tienen que ser mis primas?

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Written by Marcos

November 11, 2007 at 2:12 pm

Posted in De la vida diaria

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